La Historia
En La gloria de Don Ramiro se alternan curiosos y hasta inconciliables elementos formales, fundidos y armonizados por la destreza y el exquisito gusto de Larreta. Cierto que el campanero habla en un rancio castellano seco y cortante como una espada. Cierto también que el autor describe los paisajes con gula de modernista, con ojos tropicales. Cierto que la melancolía se da cita con la solemnidad, y que hay momentos, como en algunos pasajes al describir los arrobos de Ramiro y Aixa, que uno no acierta a discernir si se trata de una prosa lujuriosa o contrita, si pinta el pecado para exaltarlo o si lo arroja al rostro de los pecadores como una afrenta.
Description
En La gloria de Don Ramiro se alternan curiosos y hasta inconciliables elementos formales, fundidos y armonizados por la destreza y el exquisito gusto de Larreta. Cierto que el campanero habla en un rancio castellano seco y cortante como una espada. Cierto también que el autor describe los paisajes con gula de modernista, con ojos tropicales. Cierto que la melancolía se da cita con la solemnidad, y que hay momentos, como en algunos pasajes al describir los arrobos de Ramiro y Aixa, que uno no acierta a discernir si se trata de una prosa lujuriosa o contrita, si pinta el pecado para exaltarlo o si lo arroja al rostro de los pecadores como una afrenta.














